• Daily Journal
  • English
  • Español
  • Acerca de
Menu

Natalia Curonisy

Street Address
City, State, Zip
Phone Number

Natalia Curonisy

  • Daily Journal
  • English
  • Español
  • Acerca de

Cuando lo que querías empieza a costarte demasiado

February 1, 2026 Natalia Curonisy

Photo by Priscilla Du Preez on Unsplash

“No sé qué quiero hacer con mi vida.”

No me lo dijo alguien perdido. Me lo dijo una de nuestras estrellas. Gerente Regional de Marketing. Resultados consistentes. Liderazgo positivo. Reputación sólida. De esas personas que hacen que las cosas sucedan y siempre agregan valor.

Desde afuera, la historia era perfecta. Por dentro, no. Y cualquier respuesta tenía un costo real.

Estábamos en un momento de crecimiento. Se estaban definiendo posiciones regionales y ella era candidata fuerte para varias. Algunos líderes ya la buscaban para tantear si le interesaría moverse cuando se abrieran nuevas oportunidades.

Y sin embargo, en mi oficina, el guion cambió.

Se sentía frustrada. Cansada. Con miedo. Tenía todo lo que supuestamente quería: proyección, opciones, reputación. Pero algo no cerraba.

Sus preguntas no eran filosóficas. Eran profundamente prácticas:

  • ¿Estoy en la carrera correcta?

  • ¿Debería parar por mis hijos… ahora?

  • ¿Y si me salgo del camino y no puedo regresar?

  • ¿Y si pierdo lo que ya construí?

En las organizaciones pasan cosas que no aparecen en ningún dashboard. Todo puede verse normal… mientras alguien se está desmoronando en silencio.

Y ahí aparece una de las decisiones más incómodas del liderazgo.
Si se iba, la organización perdía a una líder con enorme proyección. Una persona en la que habíamos invertido y apostado por su desarrollo.
Si se quedaba forzándose, el costo iba a aparecer después: desgaste, desconexión o una salida silenciosa.

Y como líder, yo también estaba frente a un dilema incómodo:
¿Acompañar una decisión que podía impactar resultados de corto plazo? ¿O empujar una permanencia “racional” que se veía bien… pero no era sostenible?

Lo primero que hice fue escuchar.
Sin corregir. Sin optimismo rápido. Sin soluciones inmediatas.
Porque estas conversaciones se dañan cuando intentamos arreglar demasiado pronto: calmamos nuestra incomodidad, pero no ayudamos a construir claridad.

Ahí compartí dos principios que uso como brújula.

1. Desarrollar talento es un privilegio. Y una responsabilidad que implica hacer apuestas con consecuencias.

El crecimiento es una decisión personal. Nadie “desarrolla” a nadie desde afuera.
Pero el líder sí diseña el entorno:

  • quita obstáculos,

  • amplía perspectivas,

  • asigna retos que estiran sin romper,

  • da feedback que no adorna,

  • abre puertas reales.

Yo no fabrico tu futuro. Pero sí puedo ayudar a que tu mejor versión tenga espacio para salir.
Y algo clave: mi rol no es retenerte a toda costa. Es verte crecer —incluso si ese crecimiento te lleva a otro camino.

2. Date el derecho de cambiar de opinión con dignidad

La vida no es un contrato con tu yo de hace cinco años.
Las decisiones importantes no son sentencias. Son hipótesis.

La pregunta no es “¿y si me equivoco?”, sino: ¿qué experimento me permite aprender sin hipotecar mi vida?

No buscamos certezas. Buscamos una decisión que fuera reversible, de aprendizaje y honesta con su momento de vida.

Usamos un marco simple para decidir sin idealizar el momento: qué la energizaba, qué la desgastaba, qué sostenía su vida y qué necesitaba probar para ganar claridad.

Aterrizamos flexibilidad real. Pusimos fecha. Definimos un experimento, no una promesa eterna.

Ella eligió quedarse. Pero tomó un rol distinto para trabajar más desde casa mientras su hijo entraba al nido.

Año y medio después volvió al área comercial. Con más claridad. Con menos ruido interno. Y con más energía que antes.

Alto Cuidado + Alto Desempeño

A esto le llamo Alto Cuidado + Alto Desempeño.
No son opuestos. Se refuerzan.

Alto cuidado no es suavizar decisiones. Es dar contexto, claridad y flexibilidad inteligente.

Alto desempeño no es exprimir resultados. Es poner estándares claros y cumplir compromisos.

Y algo clave: alto cuidado no es protegerte del costo. Es ayudarte a elegir qué costo estás dispuesto a pagar.

A veces, todo empieza con una frase incómoda en tu oficina.

Las decisiones importantes no se toman cuando todo está claro.
Se toman cuando seguir igual empieza a salir más caro que cambiar.

Ejercicio (10 minutos)

  • ¿Qué decisión estás postergando por miedo a perder algo que hoy te da seguridad?

  • ¿Qué experimento pequeño podrías hacer en 30 días sin quemar el puente?

Si lideras personas, prueba esto en tu próximo 1:1:

“Si pudieras cambiar una sola cosa de cómo trabajas hoy, ¿cuál sería?”

Y acuerden una acción concreta para la próxima semana.

Si repites este mes 10 años… ¿te gusta a dónde llegarías? →

Subscribe

If you like the blog content, you will love the subscription

¡Muchas gracias!